Él
Me habla de sitios que no vi,
Me habla de aquello que sentí,
Me habla de un ser
Que...
Ya sin querer habita en mí.
Él
Oculto tras ese cristal
Está sumergido en mi mar
Y ya no existe nadie más
Cuando él está.
Yo
Que me encerraba en mi dolor
Que levantaba mis espadas
Para evitar a toda costa que él entrara.
Él
Va derribando sin saber
Con la ternura de su ser
Murallas.
Yo
Que he visto morir el amor
Y que sé cómo es el dolor
Y quise ser una mujer
De hielo.
Hoy
Le dejo entrar en son de paz
Y le abrí ya de par en par
El portal donde habita el miedo.
Él
Que sabe ver amanecer
Cuando la noche es fría y
Sin estrellas
Me envuelve con todo su ser
Como una brisa que la niebla lleva.
Yo
Miento si no hablo de temor
Al sentir cómo brotan del dolor
Las flores.
Miento si digo que derribé
Las murallas de mis altas torres.
Miento si no digo que a la vez
Es un suplicio y un placer saber
Que está lejos.
Miento si no admito que a la vez
Me abre las puertas y me hace temer
El encuentro.
Él
Me inquieta, me abraza y me calma
Investiga cada resquicio de mi alma.
Conoce mi cielo y mi barro.
Él
Toca mi puerta y yo le abro.
Tal vez no me quede más opción
Que dejar en mi corazón
Sus huellas.
Y esperar que sus manos me acaricien
Y no me duelan.
Y sentir que su voz me arropa
Y no me grita.
Y morir en sus brazos un amanecer
Después de una larga noche
Sin espinas.
Me habla de sitios que no vi,
Me habla de aquello que sentí,
Me habla de un ser
Que...
Ya sin querer habita en mí.
Él
Oculto tras ese cristal
Está sumergido en mi mar
Y ya no existe nadie más
Cuando él está.
Yo
Que me encerraba en mi dolor
Que levantaba mis espadas
Para evitar a toda costa que él entrara.
Él
Va derribando sin saber
Con la ternura de su ser
Murallas.
Yo
Que he visto morir el amor
Y que sé cómo es el dolor
Y quise ser una mujer
De hielo.
Hoy
Le dejo entrar en son de paz
Y le abrí ya de par en par
El portal donde habita el miedo.
Él
Que sabe ver amanecer
Cuando la noche es fría y
Sin estrellas
Me envuelve con todo su ser
Como una brisa que la niebla lleva.
Yo
Miento si no hablo de temor
Al sentir cómo brotan del dolor
Las flores.
Miento si digo que derribé
Las murallas de mis altas torres.
Miento si no digo que a la vez
Es un suplicio y un placer saber
Que está lejos.
Miento si no admito que a la vez
Me abre las puertas y me hace temer
El encuentro.
Él
Me inquieta, me abraza y me calma
Investiga cada resquicio de mi alma.
Conoce mi cielo y mi barro.
Él
Toca mi puerta y yo le abro.
Tal vez no me quede más opción
Que dejar en mi corazón
Sus huellas.
Y esperar que sus manos me acaricien
Y no me duelan.
Y sentir que su voz me arropa
Y no me grita.
Y morir en sus brazos un amanecer
Después de una larga noche
Sin espinas.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home